domingo 29 de junio de 2008

Guanajuato

El taxi se detuvo a las espaldas de una iglesia colonial de tonos ocre y pastel. Un callejón inmaculado nos dejó ante una plaza rectangular. Los niños jugaban y un grupo de músicos amenizaba el paseo. Las calles empedradas y laberínticas me recordaban a las de una ciudad española. La gente parecía fijarse mucho en nosotros y sólo cuando nos percatamos nos dimos cuenta de que en realidad se fijaban demasiado en nosotros. Un payaso de un circo ambulante hizo girar la vista a cuantas gentes lo estaban viendo y me dijo: “Esta es más bonita que la que paseabas ayer, ¿eh?“. Luisa y yo nos reímos, y seguimos nuestro paseo, ya convencidos de que esa tarde era nuestra tarde y esa ciudad nuestra ciudad. Convencidos de estar viviendo un instante que recordaríamos siempre. Describir las horas que pasamos sería quedarse corto, pero eso sí, esa tarde, esas horas fueron mágicas (y no hay otra manera de definirlas). Me imagino que una persona, o una pareja no vive muchos de esos instantes a lo largo de su vida. Es como si todo se confabulase para tí, como un gran banquete excepcionalmente servido; también fue cierto que supuso un descanso previo a una gran batalla, como un premio de consolación por anticipado que los dioses, compasivos, te otorgan. De cualquier manera, y pese a que, ciertamente, la tormenta que se desató la noche antes de partir quiso decirnos que hasta ahí habíamos llegado, nadie podrá borrar la magia que vivimos en una de las ciudades más bellas del mundo. Mexicana de nacimiento, española de adopción, pero al fin y al cabo italiana de espíritu. Y es bella por sencilla. Me la traje a vivir conmigo y sigo paseando por sus calles dentro de los ojos de mi mujer.

14 comentarios:

Linda dijo...

Juan.
Que bonito lo que escribes, pero no entiendo lo de italiana...de donde le ves lo italiana a mi amiga???? es mas como son los italianos??? la verdad yo creo que es Mexicana no solo de nacimiento sino también de corazón, su sencillez que tanto admiras es es de la gente del norte de México...bueno mas bien esa sencillez de la que te enamoraste es solamente de ella..tu mujer es un sol, y brillará donde esté, en Guanajuato,España, Italia ...que mas da...y su corazón ..pues se queda en España..
Saludos y no creas que se me olvida lo de el uniforme.. jajajaja

Luisa dijo...

Yo tampoco entiendo lo de la italiana..
ti amo bambino




Pd.prometo que no coaccioné a Linda para que dijera cosas ídem de mi...Que quede en actas.
Pssst linda,acá....gracias, luego pasas por tu cheque, jijiiji

Pablo dijo...

Juan, a tus jóvenes treinta y pico tenés bien claras dos o tres cosas que a muchos nos llevará la vida aprender.

Felicitaciones a la Madre Patria por la conquista; esta de ahora, no la que terminó hace doscientos años y todavía sigue dando qué hablar (ja, ja).

Juan dijo...

Chiqui,tú tienes de italiana lo que yo de obispo. Es la ciudad la híbrida,tú eres más mexicana que un nopal!!!

Juan dijo...

Linda,las italianas se parecen bastante a las españolas- no conozco tampoco a muchas.Son mandonas.Mandonas hasta decir basta. Y si vamos más hacia el este- Grecia, Croacia,etc- esto crece de manera exponencial. Pero ojo, mi Luisa tiene su genio,genio que puede competir con el mío en igualdad de condiciones.Pero sí, me llevé lo que aquí conocemos como un "chollo"- hubo un día que se nos paró el coche en mitad de la carretera.Ella se bajó,abrió el capó, no se donde leches tocó y como el que no hubiera hecho nada dice: arranca. Y arranqué. Y dije: Juan, si aparte de todo es mecánica. ¿ La vas a dejar escapar?

Juan dijo...

Pablo, gracias. Ya nos iba tocando. Los españoles, sin embargo, somos capaces de ganar un mundial de baloncesto y despedir al entrenador. Ahora ganamos la Eurocopa y no renovamos al técnico. Esto es, como decimos aquí," pa mear y no echar gota". Luego te explico a fondo el cómo y el por qué, pero en España, como en casi todas partes, las ideas propias son un problema. Los logros ahí están, pero la gente te aupa para luego verte caer. Ese es el auténtico deporte nacional.

Pablo dijo...

Por aquí tenemos un dicho Juan: Nunca se cambia de monta en la mitad del río.

Linda dijo...

Juan.
Luisa mecanica???? eso no es nada, es enfermera, abogada, doctora, psicologa, artista, cocinera,etc.etc. aqui les decimos que son un estuche de monerias.... y a ti pues como si te sacaras la loteria, o no?

Pablo dijo...

Bue, bue, bue, que Luisa también ganó lo suyo.

Juan dijo...

Gracias, Pablo.Hay un dicho árabe, de un hombre dirigiéndose a su esposa, que reza:
" Tengo envidia de tí porque me tienes a mí".
Sobran añadidos.

luisa dijo...

y los trancazos ¿también?

AShiku dijo...

Claro que te sacaste la Lotería con Luisa, es más, recuerdo que por un minuto ella te hizo creer que habías sacado en verdad la Lotería.
Completita completita, un sueño...

Luisa dijo...

Ashi, no,no...YO no le hice creer que había ganado. ÉL sacó sus conclusiones. Y no se le recuerdes, que todavía es fecha que no me lo perdona.
Hay que ver qué rencorosos son los hombres...jojojojo

Juan dijo...

Me atropelló la felicidad, mi amor.