Resumir en unas líneas nuestro viaje a Galicia es difícil. Supongo que el hecho de llevarte a tus hijos a 1.000km de distancia ya es bastante, aunque los niños, como siempre, aguantaron el tirón sin quejarse - uno ve la Catedral de Santiago de Compostela y se le cae el alma al suelo, pero un adolescente de 14 años no está para eso. Ve otra cosa, piensa otra cosa, quisiera estar haciendo otra cosa. O nada. (esto lo sabe cualquiera que recuerde qué le gustaba hacer a los 14: seguro que ver monumentos- de piedra-no era su prioridad). Pero como el hecho de salir de casa unos días ya es un milagro en sí las expectativas se han superado con creces. Para nosotros han sido unos días inolvidables en una tierra preciosa, con gente muy educada y con unos paisajes increíbles-dicen que en esta zona, las Rías Bajas, Dios posó su mano para descansar al finalizar la creación y de ahí nacieron esos largos brazos de mar dentro de la tierra. Calles muy limpias-¡ay, mi Jaén!-, pueblos de cuento-algunos de cuento de miedo-, costumbres muy lejanas a las nuestras y lo mejor: volver bién. Quisiera compartirles el primero de una serie de videos cuya perpetración me ha tenido demasiado ocupado estos días- esto pasa cuando uno se mete a fraile sin haber sido cocinero. Desconocía el mundillo de la edición de video,tamaños,ajustes, cambios de bitrate y la madre que los parió uno por uno. Pero sí sabía que mi cabezonería es infatigable aunque mi pericia decrezca de manera directamente proporcional, así que el camino ha sido largo. Me imagino que esto de las extensiones de video han debido de inventarlo los ingleses (cuyo sistema monetario,por ejemplo, lo creó una mente perturbada, como todo el mundo sabe). En fin, espero que las fotos puedan contarles lo felices que hemos estado. En esta aparezco con unas amigas .Un abrazo.
Lo dijo el poeta
Hace 11 horas

